El presidente de EEUU, Donald Trump, impuso una serie de amplios aranceles a países de todo el mundo que podrían alterar drásticamente el panorama del comercio global. Según analistas, los bienes de consumo como los iPhones podrían ser de los más afectados, con aumentos de precio del 30% al 40% si la empresa decide trasladar los costos a los consumidores.

La mayoría de los iPhones aún se fabrican en China, que ha sido golpeada con un arancel del 54%. Si estas tarifas se mantienen, Apple (AAPL.O) enfrenta una difícil decisión: absorber el costo adicional o transferirlo a los clientes. Tras el anuncio de los aranceles, las acciones de la empresa cayeron más de 8%, encaminándose a su peor día desde septiembre de 2020.

Apple vende más de 220 millones de iPhones al año, con sus principales mercados en Estados Unidos, China y Europa.

El modelo base del iPhone 16 se lanzó en EE. UU. con un precio de $799, pero podría llegar a costar hasta $1,142, según proyecciones de los analistas de Rosenblatt Securities, lo que representaría un aumento del 43% si Apple transfiere completamente el impacto a los consumidores. Un iPhone 16 Pro Max, con una pantalla de 6.9 pulgadas y 1 terabyte de almacenamiento, que actualmente cuesta $1,599, podría alcanzar casi $2,300 con el mismo incremento.

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