El Gobierno reforzó en agosto el recorte del gasto público para tratar de mantener el superávit fiscal elevado, en un contexto de caída caía de recursos. En la Administración Pública Nacional (ANP), que representa al 90% del Sector Público Nacional, se pagó 8% menos que el año pasado.

Se trata de grandes recortes en partidas del Presupuesto que son pequeñas en relación al total del gasto. El Gobierno está reforzando al ajuste en partidas de gasto social y de transferencias a las provincias.

El ministro de Economía, Luis Caputo, se encamina a incumplir nuevamente las metas de superávit pactadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Para este año tiene que reunir $16,2 billones. En junio la meta había sido $6,8 billones y el resultado estuvo levemente por debajo luego de un waiver de $1,6 billones.

El presidente Javier Milei insistió, durante la reunión de la Fundación Libertad y Progreso (FyP) de esta semana, que mantendrá el apretón fiscal hasta terminar con la inflación. Es decir, el superávit sigue siendo una cuestión de voluntad política antes que producto de una economía virtuosa que genera recursos.

Los datos muestran que los gobernadores y los intendentes están sosteniendo el ajuste de la APN. La caída de las transferencias discrecionales es de mas del 60% en el año.

El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) indicó en un reporte que en agosto, el gasto devengado cayó 9,95%. Se trata erogaciones autorizadas. Las que efectivamente se pagaron se recortaron 7,95%.

El IARAF destaca que "entre los conceptos que habrían registrado caídas, se destaca la disminución de las transferencias a provincias y municipios, del 66,39%, seguida por los servicios no personales, con una caída del 28,92%; las ayudas sociales a personas y asignaciones familiares, que habrían disminuido 16,65%; las jubilaciones y pensiones, con una reducción del 8,45%; y los gastos en personal, que habrían caído 6,13%".

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